Aún después de adulto no pierdo la costumbre de untar mis manos con pega y arrancar el hollejo. Como un reptil me gusta borrar las huellas que dejaron en mi piel las caricias perdidas, las horas de silencios impuestos y los surcos que marcaron las lágrimas. Es un placer que se compara con la llegada del día lunes y la posibilidad de arrancar de nuevo.
El proceso es simple, pero tiene reglas que seguir, lo mejor es tener las manos sucias, la capa de pega se debe extender lo más que puedas, revela las líneas de vida, caminos de los que no tenemos conciencia, con eso sólo nacen las gitanas. Soplar da resultado para secar más rápido, poner la mano extendida frente a un ventilador o al aire acondicionado también sirve, la vida nos enseña que hay dos tipos de personas, la que duermen con aire acondicionado y lucen pieles hermosas y los que dormimos con ventilador y se nos nota las picadas de mosquitos. Una vez que la pega se halla secado se procede abrir y a cerrar la mano con rapidez, el objetivo es hacer que la delgada capa se despegue en algunos lugares y se formen pequeñas burbujas, estos son los lugares perfectos para comenzar la divertida tarea de hacer bolitas de mí, sin tener que esperar el momento de regresar de la playa con la piel tan quemada y que comience a saltar sola.
Tratar de despegar trozos pequeños, con pedazos muy grandes la diversión termina pronto, particularmente me cuesta mucho hacerlo de esa manera, hay momentos en los que deseo arrancar la piel hasta sangrar, momentos en los que siento que la pega me libera del dolor acumulado en los años y con ella se van las penas.
Hacer bolitas de mí, recoger los pedazos debajo de la cama, lanzar por la venta las angustias cotidianas y transformarlas en alegría, ser pretencioso aún sabiendo que pretender es sólo eso, es deseo confundido con pasión, amor en los desagües, y piel regada por todas partes. Es esa sensación de manos limpias cuando ya no hay pega que quitar y se tiene claras las ideas.
Cambiarla una y mil veces, ahora es posible se puede cambiar de piel, la vende por metros y se consigue también por galones.
Este me gustó... besos.
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