Entradas populares

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cinco





“Había sido un día perfecto hasta que, en la oficina se llevó la taza de café a los labios” un ruido extraño la hizo saltar y perdió el equilibrio, la taza mal puesta en el plato, se desparramó sobre su ropa y un gesto de angustia la invadió de repente. 
Cinco meses, es el tiempo que ha esperado para esta cita, desde aquella noche, en que por casualidad encontró su foto en una página web y en un arrebato decidió enviar un correo electrónico indicando su numero telefónico 505 05 55. Cinco minutos, sólo cinco minutos debió esperar para la llamada, una voz muy agradable, le dio las gracias por confiar y emprendieron cinco horas de conversación, que durante cinco meses han repetido cada cinco días. Se han contado todo, hasta los detalles más íntimos, las mañas y las neurosis; descrito cada detalle de sus cuerpos, sus ganas y sus deseos, juntos han encontrado orgasmos, conocen las inflexiones de sus voces al pelo y son capaces de reconocer hasta las mínimas alteraciones en los cambios de ánimo. Comprenden perfectamente las necesidades del otro y ya no necesitan palabras para interrumpir la largas conversaciones, cuando faltan cinco minutos para que se cumplan las cinco horas, un cambio en sus respiraciones ocurre involuntariamente y con la frase: cinco besos para ti, se despiden hasta dentro de cinco días que transcurren con angustia, con tanta angustia como la que se refleja en su cara desde hace cinco segundos, cuando mancho su ropa con café y le quedó claro que ya no tiene tiempo para cambiarse. Sabe perfectamente que presentarse con la ropa sucia, llegar tarde o no asistir a la cita podría ser el motivo perfecto para que no quiera verla ni en cinco siglos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario